Rob Zombie ha filmado la que es, de momento, su película más extravagante. The Lords of Salem llega a España con un sin fin de críticas que se ceban con ella, algo impropio para un director que ha destacado por el uso de ambientes setenteros, potencia visual y lo que es mejor, el uso de la tensión para incomodar al espectador. Estos elementos han estado presentes en sus trabajos y, como mínimo, han resultado entretenidas, aunque para muchos se erigió como un nuevo maestro del terror.
En esta ocasión Zombie, más allá de todos los recursos utilizados en anteriores películas, ha decidido contar una historia que tuviera un fondo que interesara a los espectadores, y para ello eligió el tema de la brujería. Sin embargo, su radical cambio puede no ser entendido por sus acérrimos fans. Siempre se le ha achacado al director que sus guiones eran flojos, y que el único film en el que mejoró ese aspecto era un remake. Y posiblemente el cambio en la narración se deba a esas opiniones. En The lords of Salem ha intentado demostrar que también es capaz de realizar guiones estables, pero lejos de eso ha conseguido una película difícil de visualizar, que pone en liza mil detalles
The Lords of Salem es un film excéntrico, que a ratos resulta incluso bello, pero que pone muy dificil su visualización y comprensión. Zombie no maneja bien los ritmos, lo que se traduce en un film lento y que, a pesar de que toca un tema interesantísimo, se vuelve aburrido por momentos. Somos testigos de la decadencia humana, a través de la vida de Headi, y todo apunta hacia un final apoteósico que nunca llega. En lugar de ello, nos muestra un tramo final aún más extraño, donde el mal hace acto de presencia de forma muy sutil, mientras que el montaje de la película se vuelve incluso algo psicotrónico.
De las actuaciones poco podemos rescatar, pues todo el peso de la película recae sobre Sheri Moon Zombie, que da vida a un personaje decadente para el que no necesita esforzarse en demasía. Tras haber vistos sus actuaciones como Baby en los renegados del diablo podemos decir que este papel se le ha quedado muy chico.
La realidad es la que es, cuando más importancia tenía el guión y el desarrollo de la película, más ha metido la pata el señor Zombie. Estamos ante una película de terror que hay que visionar un par de veces para poder entender todos los detalles, y eso para nada es un pro cuando deja al espectador totalmente indiferente. En creación de atmósferas y manejo de la cámara sigue siendo de los mejores, pero tal vez sea el momento de retomar esas películas que tanto impactaban en detrimento de la historia.
Javier Senoda



























